Lo más importante
- 1Las notas se teclean en un campo de texto libre por encargo; la plataforma no tiene grabación de voz ni reconocimiento de voz. El borrador puede usar las notas como contexto y ayuda de formulación, pero solo tomar hechos de ellas si no contradicen los campos de medición.
- 2Para el borrador rigen reglas fijas: exclusivamente los campos de medición transmitidos, ningún valor, hecho, norma o hallazgo inventado, cada cifra procede de un campo, por párrafo la lista de los campos utilizados, pretérito para las constataciones, de 3 a 5 párrafos.
- 3La voz de redacción consta de tres ajustes: tratamiento, tonalidad y formalidad, cada uno representado en tres niveles. Las muestras de texto subidas marcan la voz como calibrada; en la instrucción para el borrador entran hoy los tres ajustes.
- 4De una foto del display del instrumento, de la placa de características o del permiso de circulación la plataforma lee solo valores claramente legibles, asigna cada uno exactamente a un campo candidato y los presenta al perito como propuestas con grado de confianza; solo se adopta lo que él selecciona.
La página de inicio de DIAVAG dice que quien sepa grabar una nota de voz puede trabajar con la plataforma. La frase describe el esfuerzo, no la técnica: las notas se teclean, en apuntes y lenguaje cotidiano, y la plataforma las convierte, junto con los campos de medición, en un borrador. No existe función de grabación ni de dictado. Este artículo describe el camino de la nota a la frase pericial tal como discurre realmente en el producto, incluidos sus límites.
Qué significa «nota de voz» en la página de inicio y qué no
La comparación con la nota de voz describe un umbral, no una función. Se quiere decir: quien sea capaz de anotar junto al vehículo, con sus propias palabras, lo que le llama la atención, tiene todo lo que exige la captura. No hacen falta formularios técnicos, bloques de texto ni una estructura determinada. Lo que la plataforma ofrece para ello es un campo de texto libre por encargo con el título «Sus notas y observaciones» y la indicación de que bastan apuntes y de que las notas se procesan junto con los campos para el borrador.
Lo que la plataforma no ofrece debe decirse con la misma claridad: no hay función de grabación, ni reconocimiento de voz, ni procesamiento de archivos de audio. Las notas se teclean. Quien utilice la función de dictado del teclado de su teléfono lo hace fuera de la plataforma; a ella llega texto, y solo se procesa texto. Esta aclaración no es solo una cuestión de exactitud, sino también de prueba: lo que consta en el encargo lo escribió el perito, no lo entendió un sistema de reconocimiento.
La nota «arañazo paragolpes trasero derecho, aprox tamaño palma, hasta imprimación», que la visita del producto muestra como ejemplo, es por tanto exactamente lo que llega: minúsculas, abreviaturas, sin signos de puntuación. De qué material hace el borrador una frase pericial, y de cuál no, lo describe el siguiente apartado.
Los campos son hechos, las notas son contexto
El borrador nace de dos fuentes separadas, y la separación es la propiedad más importante del procedimiento. La primera fuente son los campos de medición del encargo: cada uno con clave, grupo, denominación, valor e indicación de fuente, por ejemplo kilometraje, espesor de pintura, dibujo del neumático, SoH de la batería, estado de la pintura, daños previos. La segunda fuente son las notas. Ambas se entregan al modelo de lenguaje, pero con derechos distintos.
La instrucción al modelo, en su versión alemana, dice en esencia: utilice exclusivamente los campos de medición transmitidos y no invente valores, hechos, normas ni hallazgos; cada cifra y cada afirmación de hecho en el texto debe proceder de un campo de medición; por párrafo deben nombrarse exactamente las claves de los campos de medición utilizados; nada de asesoramiento jurídico, ni recomendación de compra o venta, ni lenguaje de marketing; estilo pericial en pretérito para las constataciones, «se constató»; de tres a cinco párrafos, estructurados según los grupos de los campos de medición. Las notas se entregan con una restricción propia: pueden usarse como contexto y ayuda de formulación, pero solo se toman hechos de ellas si no contradicen los campos de medición.
En la práctica significa: el arañazo de la nota puede aparecer en el borrador como descripción de un daño previo, porque el campo de daños previos no reparados lo contiene o la nota lo complementa. Una cifra que solo está en la nota, por ejemplo una superficie estimada, no se convierte en medición; no tiene campo y por tanto no tiene fuente. Quien quiera que un valor aparezca en el borrador como valor lo crea como campo, en su caso como campo propio junto al catálogo. Esa es la división del trabajo: los campos son lo que se midió o constató; las notas son lo que ayuda al modelo a describirlo correctamente.
La puerta de trazabilidad: lo que no pasa al borrador
La regla de que cada párrafo nombre sus campos no se deja al modelo, sino que se comprueba tras la respuesta. Cada párrafo entregado lleva una lista de claves de campo. La plataforma coteja esa lista con los campos que realmente existen en el encargo, elimina las claves desconocidas y descarta cada párrafo al que después no le quede ningún campo asignado o cuyo texto esté vacío. Si no queda ni un solo párrafo, porque el modelo no entregó nada o se refirió exclusivamente a campos inexistentes, el borrador se considera fallido. El perito ve entonces un aviso con la posibilidad de generar de nuevo el borrador, no un texto que parece terminado y no lo es.
Otros dos casos se tratan igual. Si la respuesta del modelo se interrumpe porque la salida se hizo demasiado larga, se notifica como error y no se entrega como borrador acortado, porque un borrador acortado parecería completo. Si no hay ningún modelo de lenguaje disponible, entra un borrador de bloques de texto según los grupos de campos, y también ese lleva por párrafo los campos en los que se basa.
El borrador es después una propuesta con indicación de procedencia. En la vista de revisión figura junto a cada párrafo de qué campos surgió; el texto original del modelo queda guardado para que los cambios del perito sigan siendo reconocibles como cambios y puedan descartarse. Nada se aprueba sin esa revisión. El principio subyacente lo describimos en Ningún valor sin fuente; la clasificación jurídica de la asistencia de IA en el Reglamento de IA de la UE.
La voz de redacción: tres reguladores, tres niveles, una frase
Bajo «voz de redacción» el despacho fija el tono en que se formulan los borradores. Hay tres ajustes: el tratamiento del lector, formal o informal; la tonalidad en una escala de sobria a cercana; la formalidad en una escala de distendida a formal. Las dos escalas se representan internamente en tres niveles cada una. En la tonalidad son «sobrio y objetivo», «objetivo, pero accesible» y «cercano y explicativo»; en la formalidad «profesional-distendido», «profesional» y «muy formal». Lo que el modelo recibe de todo ello es una única frase: tonalidad, grado de formalidad y tratamiento del lector, junto con el nombre del despacho como su voz.
Es deliberadamente poco. La voz cambia la formulación, no el contenido; las reglas del apartado anterior rigen sin cambios, por cercano o formal que esté ajustado el tono. Un borrador «cercano y explicativo» explica qué significa una medición, no la inventa. La vista previa de los ajustes muestra, con una frase de ejemplo, cómo suenan tratamiento, núcleo y cierre en cada nivel.
Las muestras de texto merecen una clasificación honesta. En los ajustes pueden subirse hasta diez informes anteriores, y a partir de dos muestras la voz se considera calibrada. Esas muestras se guardan. Lo que hoy entra en la instrucción para el borrador son los tres ajustes de tratamiento, tonalidad y formalidad; las muestras de texto guardadas no forman parte de esa instrucción. Quien quiera ajustar sus borradores a su estilo anterior lo hace actualmente mediante los tres reguladores y en la vista de revisión sobre el propio texto.
Valores de la foto del display: leer, asignar, proponer
Las mediciones no tienen que teclearse. La captura ofrece, bajo «Captura de datos por IA desde foto», la posibilidad de subir una única foto de un display de instrumento de medición, de una placa de características o de un permiso de circulación; la plataforma lee de ella los valores. La función forma parte del acceso Pro. La instrucción al modelo vuelve a ser restrictiva: capture solo valores que sean claramente legibles en la imagen, y nunca adivine ni deduzca; asigne cada valor exactamente a una clave de la lista de candidatos transmitida e ignore todo lo que no tenga clave correspondiente; formatee los valores según tipo de campo y unidad, cifras sin unidad, en campos de selección la propuesta más próxima; omita los campos que no pueda leer con seguridad y fije el grado de confianza con honestidad, bajo si está borroso o es ambiguo; y devuelva una lista vacía si no hay nada legible utilizable.
También aquí la plataforma comprueba después: solo se aceptan claves de la lista de candidatos y solo valores no vacíos. Si la llamada falla, por ejemplo porque no hay ningún modelo de lenguaje accesible, se notifica como «no disponible» y no como «nada reconocido»; un resultado vacío significa exclusivamente que el análisis se ejecutó y no encontró nada inequívoco.
El paso decisivo es el último. Los valores reconocidos no se escriben en los campos, sino que se presentan en una vista «Adoptar valores reconocidos». Los aciertos con un grado de confianza de al menos 0,6 vienen preseleccionados, los inferiores se marcan como «inseguro»; si en un campo ya hay un valor, la vista muestra qué se sustituiría. El perito selecciona qué se adopta; todo lo demás se descarta. Para daños visibles en fotos exteriores e interiores existe una segunda función con el mismo patrón, que entrega valoraciones como propuestas para confirmar. En ambos casos un valor de campo solo nace por la decisión de la persona, y después lleva la misma indicación de fuente que uno introducido a mano.
Un recorrido junto al vehículo
El flujo junto al vehículo es entonces así. El encargo está creado, los campos esenciales del perfil están prerrellenados como lista de comprobación. El perito mide el espesor de pintura, fotografía el display, sube la foto a la captura de datos, ve el valor reconocido con su grado de confianza y lo adopta o lo teclea. Mide la profundidad del dibujo por rueda e introduce el valor más bajo en el campo de catálogo y los cuatro valores individuales en campos añadidos. Fotografía el arañazo y escribe en las notas lo que ve, con sus palabras. Qué fuente exige cada campo lo describimos con el ejemplo de espesor de pintura, profundidad del dibujo y SoH.
De vuelta en el escritorio o directamente junto al vehículo genera el borrador. Llega en tres a cinco párrafos, en la voz configurada, cada párrafo con los campos de los que surgió. El arañazo de la nota figura como daño previo descrito en el párrafo de carrocería; el tamaño de palma estimado de la nota no figura ahí como medida, porque no tiene campo. El perito lee, cambia lo que no le convence y aprueba. Solo entonces se genera el PDF.
Lo que muestra el recorrido: la velocidad no viene de que la plataforma entienda algo que no se introdujo. Viene de que la entrada puede hacerse en la forma que es natural junto al vehículo, apuntes y fotos, y de que la traducción a lenguaje pericial está sujeta a reglas que pueden comprobarse.
Qué se deriva de ello para la forma de trabajar
Tres hábitos marcan la diferencia entre un borrador que puede aprobarse tras una breve revisión y otro que hay que reescribir. Primero: todo lo que deba figurar como cifra en el informe va en un campo, no en la nota. Segundo: la nota puede ser desordenada, pero debería decir dónde y qué; «trasero derecho, hasta imprimación» es una buena nota, «arañazo» a secas no lo es. Tercero: la voz de redacción se configura una vez y luego se afina sobre el texto en la vista de revisión, no de nuevo en cada encargo.
Y un cuarto que nada tiene que ver con la plataforma: quien use la función de dictado de su teléfono lee el texto reconocido antes de pasarlo a las notas. La plataforma no puede saber qué se dijo; solo conoce lo que consta en su campo.
DIAVAG es una plataforma de software para peritos. No emplea peritos propios ni elabora informes; pone a disposición la captura, el borrador y la entrega bajo la marca propia del perito. El borrador nace de campos y notas según reglas fijas, en la voz del despacho, y solo se convierte en informe mediante la revisión y aprobación de la persona que responde de él.
Preguntas frecuentes
- ¿Puedo dictar hallazgos en DIAVAG o grabarlos como nota de voz?
- No. La plataforma no tiene función de grabación ni reconocimiento de voz. Las notas se teclean en un campo de texto libre por encargo, en apuntes y lenguaje cotidiano. La comparación con la nota de voz en la página de inicio describe el escaso esfuerzo de la entrada, no una función.
- ¿Toma el borrador cifras de mis notas?
- No. Cada cifra y cada afirmación de hecho en el borrador debe proceder de un campo de medición. Las notas pueden usarse como contexto y ayuda de formulación; los hechos de ellas solo se adoptan si no contradicen los campos de medición. Un valor que deba figurar en el informe como valor va en un campo, en su caso en un campo propio junto al catálogo.
- ¿Qué hacen los reguladores de la voz de redacción?
- Tratamiento, tonalidad y formalidad se representan en tres niveles cada uno y se entregan al modelo como una frase, junto con el nombre del despacho. Cambian la formulación, no el contenido; las reglas de campos y fuentes rigen en todos los niveles. Las muestras de texto subidas marcan la voz como calibrada, pero actualmente no forman parte de la instrucción para el borrador.
- ¿Qué fiabilidad tiene el reconocimiento de valores desde una foto?
- Ofrece propuestas, no entradas. Solo se reconocen valores claramente legibles, cada uno asignado exactamente a un campo candidato y provisto de un grado de confianza; a partir de 0,6 vienen preseleccionados, por debajo se marcan como inseguros. El perito selecciona qué se adopta. Si no hay ningún modelo accesible, la plataforma lo notifica como no disponible y no como resultado vacío.
- ¿Qué ocurre si el borrador se refiere a campos que no existen?
- Las claves de campo desconocidas se eliminan, y un párrafo sin campo restante se descarta. Si no queda ningún párrafo, el borrador se considera fallido; el perito ve un aviso con la posibilidad de generarlo de nuevo. Un borrador interrumpido se notifica como error y no se entrega como texto acortado.
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